Cada 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer, una jornada marcada por la reivindicación, la reflexión y la lucha por una sociedad más justa e igualitaria. Es un día para reconocer los avances conseguidos y las luchas ganadas, pero también para recordar todo lo que aún queda por hacer.

 

Desde AsoPMR queremos hacer una mención especial a las mujeres con movilidad reducida. Mujeres que, además de enfrentarse a las desigualdades por razón de género, conviven también con las barreras físicas, sociales y culturales que impone la falta de accesibilidad y la falta de inclusión.

 

Para muchas de nosotras, el reto no es solo ser escuchadas o tener las mismas oportunidades, sino también poder acceder a espacios, servicios, empleo o participación social en igualdad de condiciones. También queremos reforzar y normalizar la idea de que las mujeres con movilidad reducida seguimos siendo mujeres por encima de todo y tenemos los mismos derechos a vivir igual que cualquier otra.

 

Por eso, nuestro blog de hoy está dedicado especialmente a aquellas mujeres con movilidad reducida que han decidido ser madres. Mujeres que, en muchos casos, han podido hacerlo a pesar de tenerlo todo en contra: enfrentándose a prejuicios, a miradas que cuestionan su capacidad, a juicios injustos y a sistemas que no siempre han estado preparados para acompañarlas.

 

Ser mujer y ser madre ya de por sí implica desafíos, pero para aquellas con movilidad reducida el camino se llena de obstáculos adicionales: barreras arquitectónicas, falta de apoyos adecuados, escasa representación y, demasiado a menudo, la duda constante de quienes creen que no podrán hacerlo.

 

Y, sin embargo, lo han hecho. Han demostrado cada día que la maternidad no se mide por la capacidad de moverse, sino por la fuerza, el compromiso y el amor que una tiene.

 

En este Día de la Mujer queremos reconocer su figura, su lucha cotidiana, muchas veces silenciosa, y su papel fundamental como madres, mujeres y referentes. Porque la igualdad real también pasa por reconocer y respetar todas las formas de vivir la maternidad.